Crear pulseras siempre fue mi forma favorita de jugar. Pero El Mundo de Juli nació de algo mucho más grande: un sueño que tengo guardado hace años.
Hace más de 3 años que no veo a mi madrina (que aparte es mi tía) y a mi primita Oli, que actualmente viven en España. Las extraño un montón y un día junto a mis papás, decidimos que podía empezar un emprendimiento para intentar cumplir ese deseo de viajar a verlas.
Y lo que comenzó como un juego en la plaza con mis compañeras de colegio se transformó en una idea para poder alcanzar ese sueño.
No es solo una tienda: es un puente hacia un abrazo que todavía me está esperando.
Mis papás me acompañan en cada paso: me ayudan a organizar mis ventas, a aprender sobre emprendimiento, a grabar contenido y sobre todo a disfrutar de este camino. Somos una familia que cree fuertemente en pasar tiempo juntos, crear con las manos y vivir más momentos reales, con la menor exposicion a las pantallas posible.
Cada pulsera que vendo es parte de mi sueño.
Y vos al comprarla te convertís en parte de mi historia también. Gracias por ser parte! 💛
